sábado, 12 de marzo de 2016

“Nada es para siempre”. ¿Y por qué no?

Es fácil pensar en ti cuando amanece. Justo cuando despierto en esos días nublados y me encojo debajo de las sábanas tibias esperando ese abrazo que no llega. Cuando necesito los buenos días al oído o mientras tomo un café caliente antes de enfrentarte a eso que llamamos mundo. Cuando hay que creer en algo, o aún peor, en alguien, y tú cruzas fugazmente mi mente. Cuando tengo tantas dudas que se me juntan con las ganas, y ya no sé que es peor.

El pasado nunca vuelve y lo que acabas de leer ya forma parte de él. El último abrazo, el último te quiero al oído justo al bajar del ascensor. La última tarde tirados en el sofá entre risas y besos mientras una película suena de fondo. Cuando me aprietas la mano justo antes de decirme que crees en mi aunque yo siga sin creer en nada.

Igual eso es lo que necesito, eso es lo que necesitamos. Que llegue alguien que nos demuestre que si existen los “para siempre”, que nos haga reír en cada caricia. A quién echar de menos cada mañana. Alguien que nos diga que no es tan difícil aunque lo sea, que le quite imposibilidad a los imposibles, que nos haga probable lo improbable.


Que pase a recogernos cualquier mañana de invierno y comience nuestra primavera.

3 comentarios:

  1. Me gusta mucho tu blog, yo también soy de las que creen que el para siempre si puede existir, ahora falta que se cumpla:)

    Te invito a que visites mi blog
    http://felizatumanera.blogspot.com.es/

    Un saludito!

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  2. Muy bonito el texto, simplemente ♥
    Besossssssssssssss

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