"Los ojos vidriosos esconden grandes secretos"
Fue lo que me dijo mi madre justo al verme. Parecía que mis ojos le relataban todo lo que yo pretendía ocultar detrás de mis excusas de cansancio.
No me preguntéis como lo hizo. Pero tuve la incipiente necesidad de seguir mirándolo hasta que ella lo entendiera.
No tardó demasiado, ni siquiera cruzamos palabras, tan sólo me acompañó a mi habitación y me abrazó fuerte hasta que el dolor desapareció lentamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario